¿Por qué?


El aumento del sobrepeso y la obesidad en todo el mundo es uno de los principales desafíos para la salud pública. Personas de todas las edades y condiciones se enfrentan a este tipo de malnutrición, a consecuencia de la cual están aumentando vertiginosamente, las tasas de diabetes y de otras enfermedades relacionadas con el régimen alimentario. Las tasas de obesidad han aumentado en todos los grupos de población en los últimos 20 años a nivel mundial. EE.UU. cuenta con 127 millones de adultos con sobrepeso, 60 millones de obesos y 9 millones de obesos mórbidos, lo que supone un 64,5%, 30,5% y 4,7% de la población mayor de 20 años, respectivamente.

España tiene un 38,7% de la población adulta con sobrepeso y un 14,5% que padece obesidad. Se prevé que en 2030 el 37% de los hombres y el 33% de las mujeres españolas padecerán la enfermedad. La población española es eminentemente sedentaria, sólo un 43% realiza actividad física de forma regular.

La obesidad infantil se asocia con una mayor probabilidad de obesidad, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Pero además de estos mayores riesgos futuros, los niños obesos sufren dificultad respiratoria, mayor riesgo de fracturas e hipertensión y presentan marcadores tempranos de enfermedad cardiovascular, resistencia a la insulina y efectos psicológicos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) registró en 2010 a 43 millones de niños con sobrepeso. Considerando a la obesidad como la epidemia del siglo XXI.

El estudio PRONAF, ha detectado recientemente (finales de 2011), que un 45,2% de los menores de edad españoles sufren obesidad (19,1%) o sobrepeso (26,1%), presentándose un mayor exceso de peso en niños que en niñas. Cabe recordar que treinta años atrás el índice de obesidad infantil era la tercera parte del actual, por lo que la influencia del estilo de vida sedentaria, sumada a los cambios en la dieta, se presenta como las principales causas de esta epidemia. Estas cifras nos sitúan delante de países como Estados Unidos, con un 19,1% de niños obesos frente al 16% de los norteamericanos, siendo el primer país del mundo en obesidad infantil.
El estudio especifica que el 80% de los adolescentes con obesidad o sobrepeso continuarán padeciéndolo en la edad adulta, por lo que la intervención en la infancia resulta fundamental, no sólo para asegurar generaciones sanas sino para garantizar la viabilidad del sistema público, pues el tratamiento y las consecuencias derivadas del exceso de peso suponen ya el 8% del gasto total sanitario.






1 comentario:

  1. hola soy Ian de 5a y voy a publicar que este proyecto ayuda mucho y es muy divertido , ahora mismo nos lo han dado el papel para hacerlo.

    ResponderEliminar